Yo tenia un mundo. Yo tenia mi mundo adentro de ese mundo. Yo te tenia. Y vos me tenias. Nos tenían las calles, los semáforos y las luces amarillas. Siempre ame las luces amarillas que me tenían.
Me tenias. Entre tus labios, en una noche fría, en el eterno resplandor de un rió que nos sostenia. Me tenias y yo te tenia. Nos teníamos. Nos bebíamos. Nos cruzábamos los brazos para tenernos.
Yo tenia un infinito de canción. Yo tenia la voz que rugía y "las palabras que mentían -como decía Dolina- para crear amor". Yo tenia un sueño que no era el de MLK aunque también era un sueño de libertad.
Yo tenia las ganas de perderme en la mañana en soledad entre ese sol de noviembre alto que se acostaba por el paraná. Yo tenia todo para perder.
Yo tenia un mundo. Era mio. Y te lo regalé.