Así fue, entre esas sensaciones, como llego a mis oídos Moon Safari de los AIR. En ese tiempo mis gustos musicales y principalmente mi oído estaba acostumbrado a lo mas analógico posible. Guitarras sobre todo. Con distorsión o no. Pero muchas cuerdas, tangibles, filosas, que se podían apreciar en pocos segundos. La batería, el bajo y la voz... todo un poco crudo y ardiente, como un verano tempestuoso. Así un día empezó a sonar La Femme D'argent, en un día gris y muy húmedo. Me acuerdo por que la sensación de que la música salia de la estática de las nubes que se unía al vapor que emanaba el pavimento fue una sensación que se me impregno, y desde ese momento, cada vez que lo escucho todo ese cumulo de sensaciones vuelve.
Este fue mi primer acercamiento a lo que luego iba a ser una empresa inquisidora de sonidos mas digitales. Mas sintéticos y espaciales. Y luego de este disco le siguieron muchos mas... como un río, drago ese canal de música inexplorada. Como "El corazón de las sombras" de Joseph Conrad, así.... Hasta ese entonces para mi todo era 2+2=4 y de ahí no salia. Y lo demás era malo, o no era música. De ahí en caída libre a darme cuenta de que los sonidos estuvieron siempre afuera, en el viento, en la urbe, en las nubes, en el sol, en la risa, en el llanto, en cualquier rincón de humanidad. Recuerdo que alguien por ese momento me hablo del Timbre y de Stockhausen. Todo fue una revolución para mi y todo se desacomodo en mi cabeza ( En mi corazón ya venia desacomodado todo hace tiempo ) y termino por destruir las bases y el criterio sobre lo que significaba escuchar música... sentir música. Desde ese momento deje de menospreciar la música sobre todo si aun no había escuchado nada.
El horizonte se lleno de belleza y de Discos inolvidables... Así que acá les dejo esta maravilla y luego algunos mas que se acoplaron a esas sensaciones:
Van los otros:
Depeche mode - Violator