Bridge

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miércoles, 14 de noviembre de 2018

Viajar

Que extraña es la sensación de arribo a un nuevo anden. Es necesaria. Es existencialmente necesaria. Me cuesta un poco hacer algo creíble de toda esta cháchara de viaje cuando esta el apogeo más grande de la idea de lo que es viajar.
Lo que si tengo en claro, es que la distancia, el tiempo o el transporte no tienen nada que ver en la ecuación.
Lo importante. Lo que es cierto de lo que ocurre es que se sale de la zona de comodidad. Si... Otro cliché que aburre en las redes.
La comodidad no siempre es tan cómoda. Por que cuando uno sale de la supuesta "comodidad", uno empieza a mirar de otra forma las cosas. Lo que pasa es que la pelea con el medio y la cotidianidad es tan aguerrida que la mayoría perdemos el foco de las cosas que realmente importan.
Viajar nos ocupa directamente en nosotros con el medio. Recurrimos a mapas, que parecen olvidados, interactuamos con la gente local por que desconocemos muchas cosas, socializamos distinto.
No importa como ya dije, en que lengua lo hagamos o si es un pueblo cercano o un lugar de lo más recóndito del mundo. Lo que importa es que ahora nos paramos desde nosotros y nuestra mochila para enfrentar lo desconocido.
Pero viajar tal y como esta dado hoy en día esta muy planteado sobre la ostentación, la parafernalia y la moda. Con lo cual arrastramos la mayoría de las cosas que tendríamos que haber dejado cuando cruzamos el escalón de casa.
El pie en el anden, me planta instantáneamente de cara a mi mismo. Y eso es lo que me gusta de despertarme en un lugar lejos de casa. Por que tengo que saber como amarme, para poder amar a casa. Y a veces me pierdo... Y perderse no es un delito, pero si es algo que hay que pasar. Por que el Laberinto te devora y como muchos mitos han escrito te devasta y bestializa.
Asi que perderse para encontrarse... esa siempre... es la finalidad del Viaje.
(Sensacion que sabe y canta muy bien Gustavo Cerati)