Bridge

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viernes, 7 de junio de 2013

Realmente un Cielo ( de vuelta a Kind of Blue de M.D. )

Creo que iba a escribir sobre una charla con un taxista de ayer al medio día. Charla que se centro en la mujer y en los compromisos de pareja... pero el día se fue poniendo azul. Se lleno de un vasto vacío. De esos que solo la puede llenar, por que no era un vacío de caos, era un vacío de calma, un vacío de querer haberse vaciado, no un vacío de verse obligado a vaciarse. La historia cambia en uno y otro. Uno cambia en uno y otro.
Me siento al escritorio soñoliento prendo la luz del velador ( siempre anaranjada o amarillenta, nada de luces blancas por favor ) y veo sobre la parte superior de la repisa integrada al escritorio, un viejo sombrero. Un regalo de un amigo. Me rió, juego un poco y me lo pongo. El conjunto con estos lentes viejos que me quedaron luego del desafortunado incidente con mis lentes nuevos, me dejaron una imagen tragicómica de un pasado propio.
Me remonte y sentí esa sensación de estar abierto. La misma que tuve la vez que por primera vez me encontré con un blog que enumeraba ( criterio subjetivo así que no se cuan viable fue ) los 50 mejores Discos de Jazz. Por esa época también era invierno. Por esa época hacia frió y me gustaba sentarme a tomar un buen vino y en un buen día algo de whisky Bourbon ( aun me gusta mas... quizás por que soy un infante aun ), y sobre todo me gustaba sentarme a escuchar Jazz. Fue la época que salíamos con algunos amigos a ver algunas bandas en bares que son desconocidos para los amantes del Rock como yo. Los pisos eran de madera, las mesas y las sillas también, era una mejor acústica. No había muchos parlantes, los vientos alcanzaban para llenar el salón mejor que cualquiera. Algunas cuerdas y pianos. Una batería ambulante... con eso era feliz... y me transportaba. Entonces era Brooklyn, o Jersey o New York o alguna película en verdad en la cual me cruce algunos de esos memorables temas en esas ciudades que nunca oli.
Pero fue con un disco que empecé a entender como se hablaba con la música y desde la música. Fue Kind Of Blue el que me hizo entender en que estado debían estar unas personas para tocar en vivo. Se siente la frecuencia, la sintonía. El tempo fluctuante y las melodías caídas pero precisas y tajantes. Los contrapuntos, las bases marchando, las teclas ampliando el espectro de luz que encausaba a los solistas.
Me siento un irrespetuoso al intentar hablar de Kind of Blue. Por eso esa introducción larga. Solo puedo hablar de las sensaciones que ocurren cuando se planta el disco en las profundidades de mis oídos. El que mas me llama la atención quizás por que después lo seguí escuchando mas es Coltrane... tiene aun toda la furia en calma. Aun no exploto de lisergia y oscuridad ( o de luminiscencia... no se cual en verdad ). Y Davis casi como un capitán llevando a todos donde tiene que ir, y en la balsa donde son únicos en su especia, una especie de Moisés.
JA! me dio risa la ultima comparación... es que se me escapa a lo divino. Por ateo o creyentes que sean. Hay todo de humanidad en este disco y mucho mas.
Llega 'Blue in Green' y puedo pensar en una calle sola y unos faroles... las imágenes q nos dejan las películas. Pero después pienso en las imágenes que hice yo con este disco. Lo compartí con Rosario que dicen, al tardecer, brilla como ninguna. Lo dibuje entre sabanas haciendo el amor con una mujer. A un ritmo indescriptible. Con una pasión impalpable, con los sentidos desvaneciéndose en música,en melodías percutidas o acariciadas.
Cuantas cosas que provoca Kind Of Blue.
Y son tantas, que tanta palabrería me hace sentirme un poco idiota. Pero ahora se me va grabando otra imagen por que todo puede entrar en las voces de una creación. El tipeo, que oscila en velocidades pero no en continuidad, se mezcla con la perfección de una obra que hace ya de la vida el vacío mas grande para llenar... hace de la vida un Kind of Blue.

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