He dejado pasar de largo al amor. Quizás por no querer asustarlo al intentar alcanzarlo. Lo he dejado pasar aunque me haya visto a los ojos. Esos ojos tristes y alegres, felices e infelices que sólo sabe tener el amor. Lo he dejado pasar no sólo por mera poesía si no por q ese amor era más grande de lo que soy yo. Por que como todas las cosas que precisan de un tiempo preciso para florecer, el amor necesita también un tiempo para ser.
Asi de frenético se fue, como cuando lo vi llegar. La cuestión es que erró las figuras apócrifas de un ensueño que no fue. Y mi cabeza ya no juega el juego de esperarlo bajo un laurel de Victoria.
He dejado pasar al amor por respeto. Por respeto a amores reales. Por respeto a amores falsos elaborados con tanta perfección q merecen mi admiración. Lo he dejado pasar vestido de verde esperanza y de anhelos que sólo el puede acarrear.
He dejado pasar al amor solo por que se, que era el cuando lo mire a la cara y reconocerlo me hizo comprender que está ahí, que sigue existiendo y que va a volver a pasar cuando sea mi tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario