Obviamente decidí que no iba a ser un diario de viaje. No iba a sentarme a escribir los días de mi estancia, pero ahora si. Así que apelo a los recuerdos que son en definitiva una especie de resumen de lo mas importante para mi. Quizás si los chicos lo leen y aportan agregare cosas al relato inclusive una vez terminado.
Llegamos al fin a Montañita. Un pequeño pueblo como tantos otros que habíamos pasado con el taxi de horge ( es con j pero por como lo decía el... era h... todo el mundo desliza las palabras, no hay apuro en comunicar, ni siquiera las cosas simples ). Fuerte negociación por parte del Gasti, 100 dolares al final. Llegamos... donde mierda queda el hostel?. Se llama Kon Tiki, caminemos. No hay rumbo? confiá, para boludo no caminemos al pedo, ok, vos anda para allá vos para allá vos para allá yo cuido los bolsos. Santi se queda tmb, ok, me voy yo. Parados en una esquina que luego sabríamos es casi el centro del centro de montañita. Bares, gente caminando ( en promedio de edad... 23 años ), tiendas de Surf... Tienda de Surf!!! ahí deben saber donde queda el Kon Tiki, entro, pregunto y me dicen "después de el puente subiendo por ahí a tu izquierda, como yendo para la playa"... playa... ya por favor. Salgo, Santi ya se vamos, los chicos? los perdí de vista la puta madre. Los voy a buscar, no los veo, vuelvo... al rato aparece. Che nadie sabe de ese hostel... existe? ya se donde esta boludo vamos.
Kon Tiki. Nos atienden nos muestran la habitación. La emoción no nos permitía analizar nada. Dijimos, como habíamos planeado que nos íbamos a quedar 5 días... ( para aquellos mas inexpertos como nosotros, nunca rentar muchos días en un hostel... y si es posible pagar cuando se vayan ). Pagamos, en lo único que pensábamos era en la playa. La habitación minúscula y sin aire iba a ser un problema mas tarde.
Tiramos todo, a la playa.
Playa... increíble. Un mar incansable. Música. Repleto de gente. Era viernes encima, clima festivo. Mientras nos vamos acomodando y arrancamos con la bebida ( muy temprano ese día... por las consecuencias que luego voy a narrar nunca volvimos a tomar desde tan temprano ). El sol te partía la cabeza, sobre todo al Pelón. Protector? naahhh... Bue... después no se quejen. En las horas siguientes mientras mas tomábamos el grado de exaltación era mayor pero empezábamos a observar que eran todos Argentinos en esa playa, porteños San Isidro, Pilar... no era nuestra onda para decirlo de una manera...mucho mucho... no nos importo...
Atardecer. El mejor que se haya visto en mucho tiempo. Fotos a mansalva. Era un paraíso. Por momentos nos quedábamos callados y uno decía " la puta madre... mira donde estamos". Pensábamos lo que se había quedado en Rosario, la banda, la familia... y el trabajo que si bien nos permitió estar ahí nos quito muchas cosas en el año. Pero olvidamos todo eso por unos momentos, solo para ver como caía el sol, cagarnos de risa de cualquier cosa, entre ellas el Kioskero ambulante, enemigo acerrimo del Pelón, quien no entrego ni un solo descuento pese a los insistentes maltratos de Gasti ( risas por doquier... incluso el mismo kioskero). Hablamos con todos los vendedores que pasaban, nos reconocían al toque. Aparece Emiliano, un loco que labura en el bar que vamos siempre a la tarde. Y así nos vamos haciendo nuestros lugares y costumbres. Yendo y viniendo al mar en un agua tumultuosa y tibia, perfecta, que refresca sin helar. Boludo... Mira donde estamos... Otra vez y así siempre.
Cae el sol y ya pensábamos en la noche... minutos antes aparecen los Ensaladeros, dos chabones de necochea que pasaban haciéndose el viaje vendiendo ensaladas, unos fenómenos totales. Hablamos bocha. Nos tiraron un par de Tips... Arrancaba la noche, donde mas nos gusta estar acá en Rosario así que habría que honrar a la banda. Al Hostel, Cambiarse, y arrancar.
La historia acá empieza a volcar y a hacerse confusa, no paramos de tomar un segundo en todo el día así que los recuerdos son difusos. Si puedo afirmar un Gasti que no paraba de hablar, Martín super exaltado todo el tiempo, Sancha, seguía tomando como una roca y esbozaba a su clásico bailarín interno, y yo ( que al principio de la noche estaba hecho mierda y después de golpe me desperté, caipiroska de por medio ) bailando y saltando... agitando a todo el mundo. Conclusión la noche tiene recuerdos que fuimos armando de a poco en los días subsiguientes, sin embargo hay un protagonista fundamental de las noches de montañita. EL GALÁN. El Caipiroska del Galán es un carrito de cócteles del cual ya había leído en otra nota y que cuando lo leía parecía irreal ( http://www.omu.com.ec/hist%C3%B3rico-de-noticias/4740-exclusivo-monta%C3%B1ita-la-peque%C3%B1a-amsterdam-del-ecuador.html ) pero que fue tomando forma cuando, nosotros, Los impresentables de siempre, nos adueñamos del carrito del galán. Entonces tabor y yo traíamos gente a Bailar al carro, Martín cambiaba la música, El Gasti preparaba tragos capitaneados por el Galan que se tomaba ese tiempo para prender y apagar los dos focos que tenia de iluminación emulando luces rítmicas, todo esto mientras hacia el saludo surfer, haciendo hincapié en su inclinación por las olas como ya lo mostraba el cartel en la parte superior del carrito. Habíamos llegado hacia algunas horas, y parecíamos los dueños de la calle. Claro que esa imagen heroica era solo a nuestros ojos, seguramente a la vista de otros eramos unos borrachos mas... pero igual que acá, eso mucho no nos importaba.
La noche se confundía, igual que nosotros, en un momento estábamos los 4, después se perdía alguno entre la gente, las luces y la música en la calle de los cócteles que seguía hasta la playa para unirse en horizontal a varios bares que miraban al mar. Eh se perdió el Gasti... al rato... Gasteeeeee!!!!!!!!!!!!!!! daleeeeeeee!!!!!!, lo mismo con Santi, Martín... y claro... conmigo ( los pensamientos y sensaciones de esas escapadas aparecerán en otra entrada del blog, menos grupal y mas personal ).
En fin... una noche que recordaríamos por sus momentos geniales pero elementalmente una mañana que mas de uno quería olvidar.
Me levante temprano. Eso que nos acostamos bien tarde. Pero tenia energía de sobra. Los pibes aun dormían, antes de salir de la habitación Martín me pide agua, casi como un vampiro pidiendo sangre o un zombie pidiendo cerebros... desayuno y te traigo le digo. El desayuno en Cafe del mar un barsito chiquito atendido por una gringa que hablaba bastante bien castellano, se extendió mas de lo pensado, lo cual iba a traer el posterior fastidio de los chicos ( donde mierdas estabas enano??? ). Los desayunos son casi siempre con huevo allá. Lo cual te levanta a full. Un croissant relleno de jamón queso lechuga tomate y huevo, jugo de sandia y cafe con leche ( si, no puedo dejarlo ). Wi fi y ponerme al día. No escribía la bitácora por que iba escribiendo a todos los que me escribían y a cada amigo, amiga le iba transmitiendo sensaciones distintas ( eso también sera otra entrada mas personal, la recopilación de charlas a distancia ).
Volví al hostel después de andar un rato y comprar el agua. Obvio ya habían comprado. Vamos a la playa, total esta nublado. Nadie tomaba alcohol. Yo menos que menos. Jugos y frutas. A eso de las 17 arrancaron de vuelta los chicos. Yo espere hasta mas entrada la noche. En la tarde conocí a Leiton que iba a ser mi instructor de Surf en los días por venir.
La noche del Sábado no tuvo ni mayores ni menores consecuencias que las del viernes, muchas risas en la habitación a la vuelta un video que perdimos pero que no olvidaremos jamas "Los eructos de Taborda". El domingo nos esperaba el descanso obligado y la ley seca en Ecuador.
Seguí despertándome temprano a desayunar, los chicos dormían y parecían cada vez mas lastimados por la noche. Siestas en la playa o de vuelta al hostel. Íbamos recuperando. La noche del domingo montañita sale a la playa, se arman fogatas en la arena y todos tocando la guitarra. Cuando me la contaban me imagine un Seattle, un california, con buenas canciones... pero eran todos como ya dije de otra onda... así que practicamente fue cachengue con guitarra. Al menos en la zona donde estábamos nosotros. El primer ausente fue el Gasti... el sol, el mar y el alcohol le jugaron una mala pasada así que ya estaba con fiebre para el domingo a la noche, después de cenar en un restaurant, y siguió así hasta el lunes a la tardecita que se la jugo y volvió a ir a la playa.
El lunes arranque con las clases. Bueno... fue difícil, pero una experiencia sarpada... solo una mención que ampliare en otra entrada.
Para estos entonces ya odiábamos al hostel. Los que estaban ahí, el cuarto, la ausencia de cocina... etc... Problemas con el baño que terminaron en mi ira culpa de martín ( JA ), pero en verdad entre nosotros nunca paso nada, 4 mosqueteros en todo momento. Ya habíamos visto otro hostel con aire y mucho mas lindo en la misma cuadra de este. Nos quedaba un día mas y no sabíamos como íbamos a decirle a Bigote. El martes volvimos a salir, pero muy tranquis. Necesitábamos cambiar el hostel.
El miércoles nos vamos entre risas, por que por no dañar los sentimientos de la gente de Kon Tiki que en verdad se portaron super bien pero tendrían que mejorar las instalaciones no mas, por querer ser buenos fuimos mentirosos e inventamos una historia de que no sabíamos donde íbamos y bla bla bla... mientras nos íbamos para el lado de la playa y entrabamos al MOAI HOSTAL... en ese momento Santi mira para atrás y ve una de las hijas de Bigote del Kon Tiki que nos ve entrar ahí... Risas... sin parar.
Acá empieza lo que seria la segunda parte del viaje. Aunque parezca exagerado este hostel nos cambio los planes. Con una cocina mucho mejor, podíamos cocinar y así conocer otra gente. Conocimos al Colorado a través del primo que era el dueño del MOAI.
Ese miércoles borre todas las fotos y vídeos hasta el momento confiando en la sincronización de Google. En realidad el estúpido fui yo jajaja.
Los lugares comunes eran super lindos y desde el balcón de la habitación podíamos ver la playa... estábamos como queríamos!.
La noche del miércoles y los días por venir serán tema de otra entrada... continuara...
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