No sabia que poner de titulo. Entonces, pensé en poner la verdad. Es increíble lo que puede producirme una canción. Estoy seguro que no les pasa a muchos. Estoy en el trabajo y se me infla la piel como si algo quisiera explotar. Y es que algo se agita en lo profundo desatando un caos explosivo. Ese amor que se va transmitiendo en dispositivos virtuales, análogos, hasta llegar a la carne. Si... es impresionante. Melodías que rozan las profundidades del alma como si mi interior no estuviese hecho de órganos si no de cuerdas, y resonadores... creo que en gran parte es así, o al menos eso aprendí en mis años de clases de canto.
No es mucho más... aunque compartir esa sensación con todos seria algo que me gustaría hacer. Transmitir eso que me pasa por dentro. Como por ejemplo uno transmite como tocar un instrumento o como cocinar o información sobre alguna ciudad para un próximo viaje... etc... de la misma manera me gustaría transmitir sensaciones, emociones y llegar hasta el lugar mas recóndito del alma de otro. Creo q lo he hecho en la época que tocábamos con Jimi..., pero ahora las cosas se presentan de otra manera. Este caos ordenado tiene voluntad propia. En aquella época no lo comprendía, y cuando uno es adolescente tiende a querer controlarlo todo... no solo cuando es adolescente en verdad. Se trata de encontrar que cosas debemos controlar y que no. Quizás impulsos que son falsos, como la expectativa y la angustia, o la inseguridad. Todas ilusiones y mentiras que nos hacemos para el boicot de cada día. Ahí donde aparece la culpa, ese reflejo falso de la soberbia. La culpa que lo único que pretende es ser un nuevo mecanismo de control, una explicación de cosas que no tenemos idea ; "culpa mía", "culpa de ella"... todas ilusiones.
Entonces cuando soltamos la cadena del control, claro, el proceso se vuelve violento, como un animal que ha estado encerrado mucho tiempo. Entonces le damos espacio. Lastima. Duele. Pero es una fuerza de orden mayor que se va acomodando de a poco y al tiempo del caos pasa a un estado de mediación para luego descansar y encontrar la calma.
El proceso esta destinado a repetirse una y otra vez. Por que nos mal acostumbramos y terminamos cayendo en las manos del control otra vez... sin embargo, con el tiempo la calma dura mas que el dolor.
He soltado a la bestia. Y cuando escucha música es música. Intenta salir y yo... ya no la controlo mas. Que salga. Que se escape. Que vuele, camine, corra, ruja... que haga lo que hace una bestia... ser instantáneamente.
Ahí, entonces, puedo estar en cualquier lado. Viajar desde adentro al infinito... Ahí... donde la piel es de gallina...
No hay comentarios:
Publicar un comentario