Bridge

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jueves, 10 de noviembre de 2011

Sueño que me dejo un tal Mike Patton

Transpiración. Cae de las cejas solo transpiración y entre los olores que percibo esta ese misterio de la muerte. Claro si, es un cementerio... lirios y rosas. Y un único verdugo. Vestido de blanco atrona por momentos y endulza por otros. Me ofrece mares de caramelos sonoros y epifanías líricas. Un bullicio corre al rededor y yo perdido voy hacia adelante! hacia un cadalso que nunca elegí pero del cual me enorgullesco...

Despierto y la ciudad me llama a los deberes... a los quehaceres y una vez mas al peligro cotidiano. Anoche toco Faith no more en el estadio Malvinas en Buenos Aires. Capital. Capital fue la condena que impartió la tajante y vibrante música de estos ya muy maduros músicos que se encargan de ensordecer hasta el ultimo rincón de los sentidos.
La compañía fue notable. Conté entre mis compañeros amigos recientes, casuales y familia. Y también estaba mi maestro de canto, El oso. Y creo que el cierre del show y sus palabras fueron justas:
" Una lección de canto de 2 horas ".
Quizás un poco mas. Una lección de que si uno hace lo que ama, una vez mas, no hay quien pueda contra ello. Volví a sentir lo que me hacia sentir una banda de estadio ( no lo sentía desde Pearl Jam en el 2005, y ahora esta a penas por volver a suceder!!! ); me hicieron volver a sentir que lo que realmente amo es la música... es dudosa su capacidad de alimentarme pero en fin es lo que mas amo en este mundo.


El día fue genial sobre todo los momentos previos en aquellos bares clásicos de toldos de chapa perdidos en alguna intersección escondida cerca del tren y de una cancha de fútbol 5, parada de colectivo... esos bares que solo Buenos Aires sabe generar. Esos bares me conquistan. Luego partimos ya entrada la noche al estadio. No hubo cantos alusivos a la banda en ningún momento ni se hablo siquiera de la misma. La expectativa se guardo hasta el momento en que el show comienza de la mano de un clásico instrumental como es Zombie Eaters... ah!!! acá estamos realmente. Todos fuimos zombies en ese cementerio y FNM nos devoro con su música. Todos somos zombies y la música nos devora día a día para hacernos sentir el mismo flagelo que nosotros anhelamos hacer sentir. La diferencia entre potencia y hecho.

"No podemos somos religiosos" dijo patton haciendo alusión a la bebida... Vestidos de blanco eran los religiosos devoradores de Zombies... tan a la moda hoy día...

Claro... releo lo que escribo y esta desordenado y caótico... es que el recuerdo es así. Como un sueño que se dispara de un escenario a otro y se va perdiendo entre estados de ánimos, avanzando y retrocediendo en el tiempo pero con un fuerte punto en común: La voz sublime de este Señor Mike patton y la firme compañía del resto de los FNM.


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